Cómo proteger a los mayores de los cambios climáticos al final del verano
Cómo proteger a los mayores de los cambios climáticos al final del verano

El final del verano suele traer consigo variaciones bruscas de temperatura, tormentas inesperadas o días especialmente calurosos seguidos de noches frescas. Estos cambios climáticos pueden afectar de manera significativa a la salud de las personas mayores, ya que su organismo es más sensible a las alteraciones del ambiente. Por ello, es fundamental tomar medidas preventivas que garanticen su bienestar. Hoy, desde Ressidencia Comunidad de Valencia, os lo recordamos.
Cómo proteger a los mayores de los cambios climáticos al final del verano
Uno de los aspectos más importantes es la vestimenta adecuada. Es recomendable optar por ropa ligera y transpirable durante el día, pero tener a mano prendas de abrigo para la tarde o la noche, cuando la temperatura desciende.
La hidratación es otro pilar básico. Aunque el calor empieza a disminuir, el cuerpo sigue necesitando líquidos para mantenerse equilibrado. Beber agua de forma regular, infusiones suaves o caldos ligeros puede ayudar a prevenir la deshidratación.
También conviene prestar atención al hogar. Ventilar bien las habitaciones en horas frescas y mantener un ambiente confortable con ventiladores o sistemas de climatización es clave para evitar golpes de calor o resfriados por cambios bruscos.
Además, es recomendable planificar las actividades al aire libre en las primeras horas del día y evitar la exposición en momentos de sol intenso o condiciones meteorológicas inestables.
En definitiva, cuidar a los mayores frente a los cambios climáticos del final del verano requiere anticipación y pequeños gestos diarios que, en conjunto, garantizan su comodidad y salud.